viernes, 1 de junio de 2018

El hombre afortunado

Llevaba una gran hacha en la mano. Iba subiendo despacio los escalones del patíbulo. Nunca había sido su respiración tan dolorosa como en ese instante. La negra capucha era pesada y estaba mojada de sudor, le creaba un efecto de introspección que nunca le había interesado en sus veinte años de servicio; pero ahora, por la importancia de los hechos, lo martirizaba sumiéndole la cabeza en los hombros. La noche anterior había reconstruido su pasado hasta que el sol se lo interrumpió. Esperaba que se realizara un milagro, que la Divina providencia impidiera su cometido. Nunca había castigado injustamente a nadie, pero esta vez se habían tergiversado las cosas. Se sentía más culpable que la víctima. Llegó hasta su sitio, lo miraron los jueces que dictarían la condena y lo saludaron con rostro magnánimo. Respondió con una inclinación y esperó a que llegara el carro de donde bajaría su víctima. Miró a la masa de gente que se había congregado. Trató de no oír las palabras que le dirigían, pues había morbosos que lo animaban a ser cruel y despiadado. Otros lo maldecían y eso lo estaba desmoronando. Sus brazos perdían fuerza y las piernas le temblaban un poco. El sol llegó a su cenit y desaparecieron las sombras. Tenía frío y la piel de gallina. Trató de encontrar una solución. No le costaba nada pedir un cambio, el sustituto terminaría el trabajo sin duda alguna, pero estando allí podría matar a los dos guardias y proporcionarle una salida a la condenada que estaba por llegar. Repasó los movimientos. Un hachazo al juez de su izquierda y otro al de la derecha, después subiría el soldado con el arcabuz, pero no alcanzaría a disparar, luego el segundo soldado, ya apuntando y listo para matarlo recibiría un fuerte golpe y caería del entablado. Él cogería en brazos a la mujer y se montaría en un caballo que estaba atado a un árbol.

De pronto llegó una carreta. Traía a una mujer con un vestido azul celeste muy lujoso. Era la condesa de Moulinare. Estaba esplendorosa, su presencia dejó sin aliento a los mirones. Descendió con garbo con las manos atadas, parecía que no se presentaba para recibir su castigo, sino para bailar en una fiesta de palacio. La gente abrió un hueco y por el avanzó despacio. No miraba a nadie, llevaba la cabeza en alto y quienes cruzaban su mirada con ella eran asaltados por el remordimiento. En parte todo el pueblo era cómplice de su fatídico destino. Habían provocado con sus bulos que se le acusara de infiel. Su marido no lo pensó mucho y para seguir su vida promiscua con sus amantes la desacreditó públicamente. No, no era verdad que ella tuviera un amante de La Corte, ni entre los comerciantes, menos entre el séquito o los extranjeros. Su culpa era haberle entregado su corazón al hombre más infeliz que había visto en su vida.

Una ocasión que había bajado a los calabozos a despedirse de una de sus primas condenada a la hoguera, se topó con un hombre corpulento con cara de niño. Al no comprender cómo una persona con los ojos de un espíritu bondadoso podía aplicar las torturas, se lo preguntó. «Sufro, señora—fue la respuesta—no se imagina la carga que llevo en mis hombros y mi corazón, estoy desahuciado sin amor. Rezo todos los días por las almas que he mandado al cielo. Siempre he considerado personas inocentes a las víctimas. Llévese a su prima, ya encontraré un cadáver para sustituirla. Diré que no soportó la tortura. Así he salvado a mucha gente buena». Elena de Moulinare no podía creerlo. Sintió agradecimiento y abrazó al hombre, pero su naturaleza la traicionó y dejó que sus labios se posaran sobre la fina boca del verdugo. Entregados al amor maldijeron la vida. Las almas gemelas se encuentran en sitios impredecibles e inadecuados. Su problema era la diferencia social. Un pobre ser como él estaba a una distancia tan lejana de ella que sería más fácil que se le acercara un perro. Lo que no pudieron evitar fue que sus corazones se encendieran con una llama ardiente y sagrada.

Un día la condesa le dijo que estaba embarazada, que tenía que desaparecer con el fruto de su vientre o abortar. Poco después la desgracia cayó sobre ellos. Ahí en el armatoste de madrera estaba por culminar la fatalidad con una decapitación. Elena de Moulinare llegó hasta él, giró y se dirigió al pueblo que seguía en silencio. “Soy inocente. No le falté a Dios, ni engañé a mi marido jamás. Mi única culpa fue la de haber amado a las personas buenas. Moriré sin remordimientos. Ustedes, por desgracia pasarán a la historia como intrigantes. ¡Que Dios me perdone y a vosotros también!”. Sus palabras despertaron un murmullo, pero nadie se atrevía a insultarla. Ella se hincó y estiró el cuello para que el golpe certero le desprendiera la cabeza lo más rápido posible. El verdugo se acercó y levantó en el aire el arma. Calculó las posibilidades de su plan y decidió aplicarlo. 

Fianal 1-De pronto, se le nubló la vista y la oscuridad lo rodeó por completo. No sabía si era un sueño o un desmayo. Tenía que actuar con determinación y pronto, pero sentía terror. Se decidió y lo primero que vio al abrir los ojos fue una ventana de madera abierta. Oyó cantar unos pájaros. Estaba en una cama pequeña. Se levantó y vio a una mujer guapa. “Has dormido mucho. Ya es mediodía. ¿Qué soñaste hoy? Estabas muy inquieto. No dejabas de hablar de una tal condesa Elena de Moulinare”.
Él miró el patio y se dio cuenta de que estaba en su casa de campo. Su esposa le ofreció el desayuno y se sentaron a mirar el campo y las montañas. Soy un hombre muy afortunado—le dijo a su esposa con una sonrisa—. Ella lo abrazó y le dio un beso.

Final 2- Todo resultó de acuerdo a lo previsto. Iba en un corcel a toda velocidad, la condesa se aferraba a él no sólo para no caerse, sino para unir más aun su vida con él. Pronto se encontraron lejos. Les sorprendió la noche y decidieron pasar la noche bajo la protección de unos frondosos árboles. La condesa se durmió rápido, pero el verdugo no concilió el sueño hasta la madrugada. Cuando se despertó no sabía donde estaba, sus sueños lo habían alejado de la vida real y lo habían engañado haciéndole creer que era un hombre común de otra época, que tenía una casa de campo y era feliz con su esposa sembrando hortalizas fuera de una gran ciudad. Se levantó y caminó hasta un río. Ahí estaba el marmóreo cuerpo de Elena Moulinare que parecía  una Galatea surgiendo del agua. Ella sin voltear le indicó con la mano que se bañara. El verdugo es desnudó y se acercó a ella. Era un hombre muy afortunado.


29 comentarios:

  1. Hola Juan, vengo de Literautas. Estoy bastante sorprendida al ver que en tan poco tiempo has hecho un relato tan bueno. Me ha encantado la historia del verdugo y su víctima, me enganchó por completo su plan para salvarla y fugarse con ella. Era una historia muy buena hasta que tristemente has decidido convertirla en un sueño.

    En ese momento estuve a punto de gritar: Nooo!!! Como lo haría viendo un partido de fútbol en el que mi equipo acaba de fallar un penal. De verdad esperaba con ansías ver como resolvías esa situación para el bien de sus protagonistas y para convertirlo a él en un hombre afortunado.

    Creo que has desaprovechado un gran brote de imaginación. Te aplaudo el relato pero la parte del sueño lo eliminaría, y de corazón de animo a que reescribas el final y no des un final digno del relato que estabas escribiendo. Aprovecha que tienes blog y aún tienes tiempo de rescribir tu historia.

    Te dejo este link para que veas de que hablo: https://youtu.be/NeFevZ5y6BA

    Yo también voy a participar este mes, pero como no tengo blog tengo que esperar a que publiquen. Espero que te pases por mi relato. Saludos!

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  2. Hola, Ceyla, te agradezco mucho la visita. En lo que te refieres a la rapidez de la escritura, te confieso que me la paso todo el tiempo imaginando historias. Es por culpa de Ray Bradbury y Steven King que con sus consejos alientan al aficionado a mantenerse narranado todos los día, mil palabras por día, dicen con una sonrisa irónica. El problema al final, no es el número de palabras, sino la trama, el tiempo, el narrador y sólo con la continua actividad se puede lograr algo digno. Eso sí, la experiencia te va dando recursos invaluables. Es toy de acuerdo contigo con lo del final. El problemas es el título o esencia de la consigna. Un hombre debe ser afortunado. Si hubiera seguido con el plan del verdugo, se hubieran salvado y hubieran vivido felices comiendo perdices. El hombre habría sido afortunado o quién sabe. Lo que me sedujo, fue cambiar ese concepto de la fortuna. Un hombre simple, casado felizmente que está en una casa de campo porque seguro que tiene un piso en la ciudad ha tenido un sueño trágico como la vida misma y al despertar siente satisfacción por no tener que matar gente y arriesgar su vida por una condesa, incluso si está enamorado. Su fortuna es muy grande, doble tal vez, pero no es la mejor y no le da ninguna trascendencia. Bueno, esa es mi opinión. Un abrazo.

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  3. Hola Juan: Estoy de acuerdo Ceyla. Un estupendo relato con un final, que pese a ser sorpresivo nos deja algo fríos. Mi aportación sería desaconsejar la prisa por terminar un relato, puede que no sea tu caso, pero a mi alguna vez me ha pasado estropear algo por culpa de la impaciencia.
    Saludos.

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    1. Muchas gracias, Labajos, lo tomaré muy en cuenta. tenlo por seguro. En cuanto cuelgues el tuyo, te visito sin falta. Un abrazo.

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  4. Hola, Juan.
    Acabo de leer tu relato. A mí me ha gustado, pero he de decir que me gustan los finales felices, no lo puedo evitar y, además, en este caso el título lo requería. He visto en tu escrito muy buenas frases y la idea del amor entre los protagonistas es muy curiosa. Con todos mis respetos te diré que si tuviera que señalar un "pero", sería que con muchas menos palabras podrías haber dicho lo mismo. Es la primera vez que hago una crítica, espero no molestarte. Un saludo.

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  5. Hola, Ana, gracias por tu comentario. Te exhorto a que sigas haciendo comentarios y criticas. Eso ayuda a analizar y aprender de los textos. Con respecto a lo de la cantidad de palabras, tienes razón. Por suerte, no se me ocurrio hacer una novela. Un abrazo y mucho ánimo .

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  6. ¡Gran relato camarada!Una buena idea escrita impecablemente. Buenos personajes y escenario.
    Me hubiera gustado que plantearas el problema con mas brevedad para que quede mas proporcionado y como a los demás, no me gustan las salidas de emergencia (estaba soñando).
    Un gran abrazo y felicidades.

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    1. Hola, Diego, también he leído el tuyo y me pareció muy bueno. De nuevo felicidades, que sigas escribiendo así o, mejor. Un abrazo.

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  7. Estoy de acuerdo con los que critican el final del cuento, pero elogio el estilo general del relato, impecablemente escrito, atractivo y "clásico".

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  8. Hola, Carlos, gracias por tu visita. Te agradezco tu sinceridad, creo que pondré otro final. Un abrazo.

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  9. Hola, Juan.
    Este mes, por fin, he podido encontrar el tiempo para participar en el taller de Literautas y leer a los compañeros.
    En un principio la historia me ha encantado. Tengo que reconocer, también, la calidad del escrito y el tiempo récord en el que lo has escrito y enviado.
    Respecto a la opinión de los demás compañeros sobre la vuelta que le das a la historia con lo del sueño, creo que no es una salida facilona para acabar la historia, cosa que solo tú sabrás en tu interior, pues todo depende de cómo hubieses planteado la historia desde el principio. Digo esto porque en una escena del taller de literautas, también se me acusó de una salida fácil a un relato que presenté. Yo, desde luego, sabía que no era así, porque lo había ideado desde el principio. Por eso digo que solamente tú sabes la verdad.
    He dicho que la historia me gustó mucho en un principio. Para mí, la trama se cae a partir del tercer párrafo. No acabo de entender bien la relación de la condesa con el verdugo. Si de verdad mantienen una relación amorosa, por supuesto que le ha sido infiel a su marido. ¿O es que si la infidelidad la llevas a cabo con una buena persona no deja de ser infidelidad? O eso, o no he entendido bien la historia.
    Respecto de la parte formal, hay una frase en la que podría revisarse la puntuación:
    "Un hachazo al juez de su izquierda y otro al de la DERECHA; después subiría el soldado con el arcabuz, pero no alcanzaría a DISPARAR; luego el segundo soldado, ya apuntando y listo para matarlo recibiría un fuerte golpe y caería del entablado."
    Cambiaría las comas por punto y coma tras las palabras en mayúscula, para separar mejor las distintas acciones.
    Un placer haberte leído.
    Un saludo.

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  10. Hola, Earendil, ya había comentado que el tema podría ser predecible, tal vez, un cliché. La expectativa es , por supuesto, que el verdugo salve a su amada, pero qué pasaría si no fuera así. ¿Sería una desilusión para el lector? No lo creo. También podría matarla, en un ataque de desesperación y suicidarse el mismo. Por otro lado, el cuento podría empezar al revés, pero sería muy aburrido porque el lector sabría que es un sueño. La salida más apropiada, me pareció la que he puesto, pero sería cuestión de pensar en si hay otra opción. Con respecto a lo de la puntuación, te doy la razón. Lo corregiré en breve.

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  11. ¡Hey! ¡Yo también vengo de Literautas! Primero que nada, quiero destacar tu narración. Es compleja pero no tediosa. Eso no es algo fácil de lograr. Me gustó mucho la historia, aunque como ya dijeron otros, quizá la trama podría ser algo predecible, lo que no significa que sea malo, pero quizá podrías darle otros giros a esta. Y bueno, el final no me lo esperaba, pero no me sorprendió. Quizá pudo haber sido más creativo. Pero el relato me gustó. ¡Saludos!

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  12. Evelyn, gracias por tu comentario. Pensaré alguna forma de mejorar el final para que no parezca algo sacado de la manga. Un abrazo

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    1. ¡Igualmente y gracias por tomar en cuenta mi opinión! Saludos

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  13. Buen dia. Saludos desde Venezuela. Un relato muy bueno y atrayente pero me descoloco el final. ¿Todo fue solo un sueño? o ¿cumplio su cometido y lo recordo una mañana? mmm bueno en fin el unico error que vi fue que escribiste madrera. Espero seguirte leyendo.

    Si puedes para por mi relato el numero 5 y lo comentas.
    PD: estan invitados a mi canal de youtube dedicado a micro relatos.

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  14. Leosinprisa

    Hola Juan Cristobal, la primera parte (bueno, casi toda ella) es ejemplar, todo un maravilloso relato que nos transporta a una época y circunstancias que describen con gran talento, lo que le falla es el final. Y no es que el final sea malo, sino la conexión entre el resto del relato y la conclusión.

    Tampoco opino que el sueño sea un fallo en el texto, bien podía ser que recordara los hechos pasados y cuando va a desmayarse no lo hace, sino que sigue su plan y salva a la mujer que ama, quien ahora es su esposa (circunstancias aparte, otra historia) sobre como llega a serlo.

    Ahí es donde creo que radica el fallo que mis compañeros te achacan, pero ten en cuenta que esto es una opinión personal, la obra es tuya y la decisión también sobre como transcurre la misma.

    Aún así es un buen relato, entretenido e interesante. Ha sido un placer leerte. Un saludo.

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  15. Hola, Leosinprisa, gracias por tu comentario. Haciendo caso de tu observación podría proponer otro final para la historia. Muchas gracias. Un abrazo y suerte.

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  16. Hola, Juan. Ayer me registré en este espacio con intenciones de participar. Gracias por publicar tu relato. Es una buena invitación a que me anime a compartir lo que escribo. Respecto a tu escrito, me gustaron las imágenes, los tiempos históricos y los personajes que introdujiste. De los dos finales, el segundo me parece más interesante.
    Un saludo.
    Claudia

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    1. Bienvenida, Claudia, espero poder leerte en las próximas propuestas del taller. El uno de cada mes aparece la tarea y hay un plazo hasta el día quince de cada mes. Bueno, gracias por tu visita. Un abrazo. Estoy para servirte.

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  17. Toda una historia de amor, Ocitore! Me gusta más con el Final 2 creo, pero con cualquiera de ellos es una historia con excelentes imágenes y ese algo del "buen verdugo" que bien valdría desarrollar.
    No he participado este mes por inconvenientes varios, entre ellos un ordenador que se negó a funcionar durante muchos días. Tengo "Un hombre afortunado" en algún borrador y tal vez llegue a ponerlo en el blog antes de fin de mes.
    Un abrazo

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    1. Sí, Juana, te entiendo a la perfección. A mí el windows siempre me da lata con sus actualizaciones.Espero leerte pronto. Un abrazo.

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  18. Si ver morir a un ser querido ya es un hecho horrible, peor aún es saber que debemos matarlo con nuestras propias manos. No podría imaginar peor fortuna que esa. Si algo me encantó de tu historia fueron los giros que tiene la narración, primero comenzar contando los infortunios de un hombre, siendo el título "el hombre afortunado"; luego el hecho de saber que el amante de la víctima era el propio verdugo (eso me sorprendió gratamente).

    El final 1 me gustó, a diferencia de algunos usuarios que comentaron que lo veían forzado, para mí fue el respiro que necesitaba una historia de por sí insólita de tan trágica. Quizá lo que haya causado la sensación de final forzado haya sido el hecho de dividirlo en "final 1" y "final 2". Creo que ha faltado confianza para decidir uno de los dos y crear una historia más cerrada.

    Me gusta tu estilo: directo, sin rodeos, pero a la vez sugerente y misterioso, sabes jugar con los giros; sin embargo, quizá algunas frases sean demasiado cortas, y al leerlas una detrás de otra me dan la sensación de estar ante una serie de telegramas.

    Pero a pesar de esto, me ha parecido impresionante tu historia. Aplaudo sobre todo tu creatividad y tu capacidad de generar suspenso.

    Jach

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  19. Jach, muchas gracias. Me da muchísimo gusto recibirte en este modesto espacio. En un principio lo había dejado con el final uno, pero la mayoría de los que lo leyeron opinaron que sería mejor con otro final, más relacionado con la historia de aventuras, fue por eso que inventé el segundo para que vieran cuál sería el final. Quería demostrar que por lo predecible no le daba mucho valor a la historia. Sólo tu has interpretado bien mi intención. Lo de las frases cortas es también consecuencia de las opiniones porque se me señala como un narrador agobiante. A veces sí uso frases muy largas. Un abrazo y mucha suerte.

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  20. Saludos. Buscando consejos de literatura di con esta página que tenia un taller cuyos administradores están de baja por maternidad. Y bueno tu ralato ha sido el primero que he leido y después los comentarios de tus compañeros. A mi juicio la historia y su conflicto son meritorios, no quiero repetir lo que otros han dicho y que tiene razón en cuanto a su adecuada forma narrativa. Para no exteder este comentario te diria como lector qué me imaginé las princesas de la corte de Felipe el hermoso, tu historia era otro final de la pobre reina extrangulada. En cuanto a la salida onírica borgiana la manejas excelente sólo que en lo personal, me parece mas probable que quien sueña sea un habitante de esa época, quiza un leñador que conocía a la princesa. No es mas te envió un abrazo lleno de alegría por compartir este ralato. Y lo mas importante que escuchas los comentarios y persistes en ser mejor. Salud
    Jorge González Bogotá Colombia

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  21. Hola, Jorge, te agradezco mucho tu comentario. En efecto, no sería raro que hubiera algún suceso histórico parecido a lo que cuento, pues en la Edad Media o en el Renacimiento pudo haber sucedido algo parecido. En cuanto a lo que dices sobre la opinión de mis amigos lectores, creo que uno escribe para ellos y como no hay reglas establecidas sobre cómo escribir perfectamente un cuento, trato de escuchar las opiniones, que a final de cuentas, son muy útiles y ayudan a que uno se supere. Un fuerte abrazo y espero leerte pronto.

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  22. Hola Ocitore: Muy buen relato.

    Si puedo elegir entre los dos finales que propones, selecciono el Final 2. Me encanta que triunfe el amor.

    Un saludo, Menta

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    1. Muchas gracias, Menta, te agradezco mucho la visita. Te comento que yo también soy romántico empedernido y abogo por el amor y los finales felices, pero a la hora de terminar una voz oculta me empieza a disuadir y acabo cambiando el final de mis historias. Un abrazo.

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